30 de septiembre de 2013

Senderistas ubriqueños por el mundo: Ruta al castillo de El Nicio (Estepona, Málaga) en el V Aniversario de Iluana

El numeroso grupo que realizó esta ruta. [Foto: Rafael Galán]
Texto de Alejandro Pérez Ordóñez
Fotos de Alejandro Pérez Ordóñez, Javier Molina Bajo y Rafael Galán García

En la mañana del domingo 29 de septiembre de 2013, un numeroso grupo de privilegiados hemos podido disfrutar de la ruta organizada por los miembros de Iluana en su Quinto Aniversario. Aunque en principio se había previsto una ruta por las cumbres de Sierra Bermeja, dado que estaban cubiertas de nubes y por tanto sin posibilidad de disfrutar de las vistas, optamos por el plan B: visitar el castillo de El Nicio, en el término municipal de Estepona (Málaga).

Hemos podido comprobar el gran valor estratégico que poseía este enclave, debido sobre todo al control visual directo de un amplio tramo de la costa entre Estepona y Marbella, así como a la franja montañosa inmediata, de la que el cerro sobre el que se asienta es uno de los primeros contrafuertes. Hemos disfrutado de bellos paisajes, tapizados de verde y suavizados por las franjas de luz y sombra que provocaban los claros y nubes de la jornada, desplazándose por las ondulaciones de las laderas bermejenses. Una ruta perfecta para conocer algunos de los valores patrimoniales, históricos, ambientales y paisajísticos del término municipal esteponero.


La ruta, organizada con la colaboración del Club de Montaña "Cala Lui", parte de la urbanización Forest Hills, en la cuenca del río Padrón. Dejamos los coches en la parte alta del área residencial y, tras la "foto de familia" (cortesía de Rafael Galán, de "Cala Lui"), comenzamos a caminar por una pista amplia y de buen firme, primero con algunas rampas exigentes, y poco después comenzando a llanear en torno a la cresta montañosa que íbamos siguiendo. El paisaje mostraba una amplia variedad de verdes vivos, fruto de la gran cobertura forestal de pinos en esta zona, custodiada por la oscura mole de Sierra Bermeja, cuya cúspide se perdía entre las nubes. En un momento determinado, el camino pasa sobre los restos de un horno de cal, cuyo trazado se adivina por unas marcas circulares de color rojizo, y un poco más adelante, sobre las tumbas de la antigua necrópolis de El Nicio, reconocibles por las tejas que aparecen en varios puntos. En este lugar, el arqueólogo José Suárez Padilla, que nos acompañaba, dio la primera explicación histórico-arqueológica del yacimiento. Ya estábamos muy cerca del castillo, y para acceder al mismo tomamos una bifurcación a la derecha por la que accedimos al cerro donde se asienta, dejando a nuestra izquierda una antigua venta en ruinas.

Tras pasar la angarilla, subimos un sendero con muchas piedras sueltas y accedemos a los restos atravesando las murallas. Una vez allí, José Suárez volvió a contarnos las características de este asentamiento y los datos que conocemos desde su investigación arqueológica. Se trata de un asentamiento fortificado andalusí de primera época (emiral-califal), posiblemente configurado sobre una torre residencial tardorromana preexistente. Responde a un momento histórico en el que los cambios políticos del gobierno de Abd-al-Rahman II provocan que parte de la población, aún no islamizada, se "encastille", desplazándose a enclaves montañosos donde establecen puntos fortificados desde los que ejercen su resistencia frente al nuevo poder cordobés. Se genera así en buena parte de las serranías malagueñas un núcleo hostil al califato, cuya figura más visible será Umar Ibn Hafsun, desarrollándose un conflicto interno, una auténtica guerra civil (fitna), que finalizará con la derrota de estos pobladores cristianos y la hegemonía final del gobierno islámico de al-Andalus, que posteriormente aprovechará y refortificará muchas de estas fortalezas. En El Nicio encontramos numerosos materiales en superficie que atestiguan esta consolidación del califato en el piedemonte costero, como pueden ser muchos fragmentos cerámicos decorados en verde y manganeso.

A continuación fue el momento para que el grupo se dispersase entre los recovecos del recinto amurallado, disfrutando de las vistas y de un refrigerio. Tras el avituallamiento, descendimos de nuevo y nos dirigimos esta vez hacia las ruinas de la venta, para contemplar el asentamiento desde otra perspectiva. Cerca de allí existe una cabreriza, que nos sirve de referencia para localizar antiguas minas de grafito que constituyen parte del rico patrimonio minero de este piedemonte de Sierra Bermeja, de manera muy especial en estas franjas de contacto entre distintos ámbitos geológicos, en este caso entre las peridotitas del macizo y las calizas sobre las que se asienta El Nicio.

El regreso lo hicimos parcialmente por otro itinerario. En un punto nos salimos de la pista que traíamos y comenzamos un fuerte descenso por un cortafuegos, que tras una exigente bajada nos condujo de nuevo hasta la urbanización donde habíamos iniciado el camino.

Muchas gracias a Iluana por habernos hecho disfrutar de esta experiencia. Feliz quinto aniversario, y que cumpláis muchos más.





Las nubes cubrían las cumbres más altas de Sierra Bermeja.

Vista de la pista por la que íbamos ascendiendo, siguiendo una cresta montañosa.

En este punto nos detuvimos para observar los restos de tumbas andalusíes.


Estas tejas marcan los lugares de enterramiento.

Llegamos a la vista del cerro de El Nicio. Por este breve desvío nos aproximamos.






Subiendo el sendero de acceso al castillo. [Foto: Javier Molina]

Fragmento de la muralla, semiderruida en el punto por el que accedemos a la fortaleza.





Boba siempre participa en las salidas del grupo "Cala Lui" y suele encabezar la expedición.

Atentos a las explicaciones del arqueólogo José Suárez Padilla.
[Foto: Javier Molina]
Esta torre sufrió un derrumbe hace pocos meses, tras la última temporada de fuertes lluvias. Esperemos que no siga el deterioro de este interesante enclave histórico.

Vistas hacia la cuenca del río Padrón desde El Nicio.


Otro detalle del reciente derrumbe de parte de una torre.



[Foto: Javier Molina]


Vistas desde El Nicio sobre la franja costera entre Estepona y Marbella.

[Foto: Javier Molina]



[Foto: Javier Molina]


Detalle de una saetera.





Los caminos que se internan en la Serranía de Ronda, hacia pueblos como Jubrique, Genalguacil, Pujerra o Igualeja, continúan a través de estos montes.


Bordeando las murallas, fuimos tomando el camino de salida.





Vista del sendero por el que habíamos accedido, desde lo alto. La vuelta la hicimos bordeando la torre de tendido eléctrico y la casa en ruinas.

Restos de una torre circular, de cronología más moderna, con fábrica de mampuestos de peridotitas, diferente a la caliza del resto de la edificación de El Nicio.

Pudimos ver el Peñón de Gibraltar desde El Nicio, a pesar de la nubosidad de la jornada.




Subimos hacia la antigua casa o venta en ruinas.


El cerro de El Nicio, con el Mediterráneo al fondo.


Al pie de esta cabreriza se encuentran yacimientos de grafito.


Volvemos por la misma pista del inicio.

Hasta este punto, en que abandonamos la pista principal para seguir por el cortafuegos.



La lluvia se aproximaba, aunque apenas nos mojamos.

Con las urbanizaciones de la franja costera a la vista, la pendiente era fortísima.

El esfuerzo era considerable para lograr descender con seguridad.

Por esta zona es fácil encontrar rocas con mineral de hierro, bastante abundante en el entorno.




Al final del cortafuegos hay que vadear una estrecha torrentera.


Por un sendero, alcanzamos de nuevo la urbanización Forest Hills.


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